LAS VACACIONES CON EL PERRO
El propietario de un perro que desea pasar sus vacaciones junto con el animal hará bien en hacer planes en el momento oportuno, para que las vacaciones sean, en efecto, un tiempo de recreo para el amo y el animal, que transcurran sin problemas. Deberá aclararse con anticipación si el perro puede ser aceptado en el alojamiento que se desea ocupar. En general, en los alojamientos para las vacaciones se suele cobrar un pequeño suplemento diario por el perro, aunque el animal se alimente de su propia comida y no precise un espacio adicional para dormir. Es evidente que los demás huéspedes no deben ser molestados, y el dueño del perro debe saber si al quedarse el animal solo en lo que para él es un medio ambiente desconocido, no producirá con sus ladridos o aullidos un nivel de ruidos ensordecedor.
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Si las condiciones climáticas del lugar de vacaciones son distintas a las de su hogar, debería permitirse que durante los primeros días el perro descansara, lo que facilitaría la habituación.
El que no desee o no pueda llevarse a su perro de vacaciones, tiene a su disposición buenas residencias caninas, si es que no puede confiarle el cuidado del animal a una persona de confianza.
Si se va a viajar al extranjero, se deberán observar las disposiciones correspondientes, y hacer que el veterinario administre las vacunas pertinentes en el momento oportuno.
A continuación detallamos las ordenanzas para los distintos países, pero recomendamos asegurarse de que siguen vigentes. Pincha aquí para ver el documento con las ordenanzas.
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También hay que tener en cuenta, que en algunos lugares de vacaciones existe la obligatoriedad de que el perro vaya atado con la correa e incluso a veces bozal, por lo que todo ello debe ser aclarado antes de partir de viaje. En algunos parques nacionales existe la prohibición absoluta de que los visiten los perros.
Deberá llevarse el lecho en el que duerme el perro (la cesta o el colchón) y también la comida a la que está habituado. Debido a que las posibilidades de obtener carne fresca durante las vacaciones son escasas, sería una gran ventaja que al perro se le suministraran ya en casa comidas preparadas -al menos de forma esporádica. El perro deberá llevar su collar con su placa y la dirección del lugar de vacaciones, para el caso de que se pierda y sea recogido.
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EL PERRO EN EL AUTOMÓVIL
El perro al que se le ha permitido viajar en coche desde pequeño, acaba siendo un pasajero apasionado. Pero cuando al animal, inmediatamente después de subir al coche seLunes, 3 Octubre, 2005 1:04 AMy es el miedo. Por el contrario, si el perro vomita durante el viaje, ello puede atribuirse también a los movimientos del coche, o a que el animal ue alimentado antes de empezar el viaje. Esto también puede sucederle a un animal que esté acostumbrado a viajar en coche.
Para que un cachorro o también un perro de mayor edad se acostumbren a ir en coche, se le introducirá en él mientras se le acaricia y se le habla para persuadirle, pero sin arrancar. Después de repetir esto varias veces, puede tener lugar el primer viaje y por el momento sólo durante un corto trecho, y luego paulatinamente puede irse prolongando su duración.
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